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“¡Bat, Bi, Huri, Catorce!” fue lo primero que salía de
la boca de Bono la noche del martes día nueve de
agosto. 40.000 personas estallaron en gritos y voces
en San Sebastián, en el estadio de Anoeta, al ritmo de
las cuerdas de la guitarra de The Edge. 10.000
bombillas del escenario se encendieron, por un momento
solo se oía una guitarra pesada, una batería ruidosa y
un bajo que marcaba el ritmo de la canción, hasta que
Bono dijo oportunamente, “ligths, go down…”. Por fin
se volvió a ver al grupo, por fin pudimos volver a ese
enorme escenario donde cuatro reyes del mundo nos
hacían vibrar pronunciando “¡Hola!”
Fue
una apertura genial, la gente saltaba y gritaba el
nombre de Bono como si le estuvieran rezando a un
Dios, y no es para menos, ya que esa persona les
estaba dando a todas aquellas personas lo que querían,
buena música. Al acabar Vertigo no hubo tiempo
de descansar, ya que The Edge recuperó los acordes de
una joya que vio la luz por primera vez en 1980 I
Will Follow y que vino acompañado después por
The Electrical Co., otra de las canciones de su
primer trabajo.
U2
seguía dispuesto a seguir haciéndonos vibrar, tan solo
unos segundos después la gente empezó a escuchar
Elevation que hizo que Bono y sus fans cantaran al
unísono. Después, nos trasladamos otra vez a los 80
para dejarnos atrapar por New Year´s Day.
Beautiful Day sonaba después, una canción que es
tan buena como espectacular. Bono no nos dejo
descansar, no daba un segundo de respiro, quería
escuchar nuestras voces, de todas las personas que
había allí, él y su banda eran los que más
disfrutaban.
Por
fin, algo de descanso I Still Haven’t Found What
I’m Looking For” inundó Anoeta, hasta, poco a
poco, al final de la canción, se pudo escuchar los
primeras notas de City of Blinding Ligths, con
la que volvimos a escuchar otro tema de su nuevo disco
y la ocasión perfecta para encender las enormes
pantallas que había detrás del escenario. Se empezó a
crear un clima de paz en el ambiente, aunque la gente
seguía tan animada como al principio. En esto que sonó
Miracle Drug, una canción que nos recuerda que
no hay mas droga que el amor, y que junto con
Sometimes You Can’t Make It On Your Own, destaca
el potencial de la voz de Bono y su gran capacidad
para erizar el vello de todos los afortunados que se
encontraban, alrededor de las 11 de la noche,
presenciando ese gran espectáculo.

Habíamos llegado prácticamente al ecuador del
concierto cuando Love And Peace or Else, para
algunos, la joya en bruto de su nuevo trabajo y la
mejor canción del concierto, comenzó a salir de las
manos de The Edge. Al acabar la canción, Larry Mullen
fue el encargado de no darnos ni un segundo de respiro
al comenzar a tocar Sunday, Bloody Sunday que
hizo que todos los asistentes se dejaran la voz
gritando “no, more…!” y que acabó para dar paso a
Bullet The Blue Sky.
Miss Sarajevo
fue la siguiente canción. Bono, como en toda la gira,
no estaba acompañado por Pavarotti. Pride (In The
Name of Love) sumergió a todos los espectadores en
un estado de trance, Bono, lanzando su voz al cielo…
“In The Name of Love….!!!!” Sencillamente genial, fue
un momentazo.
Después Donde las Calles no Tienen Nombre nos
recuerda que podemos levantar ciudades enteras con
amor.
One,
la canción que relanzó al grupo en su etapa de los 90,
sonaba maravillosamente, como el agua de la lluvia al
caer mientras se esta bajo el techo de tu habitación.
La canción hizo romper en llantos a muchos románticos
que se encontraban allí. Bono volvió a hacer gala de
su espectacular voz para luego tomarse unos minutos de
descanso…
Llega
el preciado momento “ZooTV”, volvimos a su
espectacular gira de principios de los noventa para
rescatar dos de sus temas, a parte de One. Esos
temas son: La mítica Zoo Station, con la que
abrían sus giras y con la que marcaron el inicio de su
etapa electrónica, y The Fly, para muchos, la
mejor canción del grupo. En esta última, The Edge
volvió a hacer gala de sus dotes con la guitarra,
Larry a la batería, y el viejo Adam Clayton, que nos
demuestra su maestría al bajo en todas sus canciones.
Después, With or Without You, arrancó una
ovación de quiénes sabían que este momento llegaría,
mientras nos hacían recordar sus momentos más
grandiosos y románticos. Después de otra pausa
volvimos con las últimas tres canciones, All
Because of You, que rescata la máxima expresión de
la guitarra de The Edge y que es otra de las joyas de
su nuevo disco, Yahweh, que indica que se
acercaba el final del espectáculo y, por último,
Vertigo de nuevo, que se agradecía tanto como al
principio.
No
hay que olvidar que U2 continuó con su labor solidaria
durante todo el concierto, no faltaron los mensajes en
contra de la pobreza, y a favor de la paz y la
solidaridad. Sobre todo cuando Bono pidió a todo el
mundo que enviara un sms para recaudar fondos para
África. Algunos no dudan en nombrar a Bono “San Bono”
o como el cantante de las buenas causas.
Fueron dos horas y cuarto en las que el público
disfrutó, canto, grito y bailó, como es el caso de una
chica que se subió durante unos minutos a bailar con
Bono. U2, al acabar el concierto, no se quedaron en
algunos de los magníficos restaurantes que ofrece la
ciudad, sino que prefirieron abandonar la ciudad para
ir a su mansión en Niza. De todos los conciertos que
dieron en España, el concierto de San Sebastián fue el
que contó con menos espectadores, debido a que el
estadio Anoeta, no tiene la capacidad que tienen el
Vicente Calderón de Madrid o el Camp Nou de Barcelona,
aunque no por ello fue menos espectacular.
Eduardo Gea Castillo © U2spain.es
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