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Prólogo:
A pesar de que he
escrito bastante e intentado transmitir todo lo que pasó y como lo
sentí a cada momento, por más que me lo leo veo vacío el texto.
Creo que no se puede explicar a menos que se viva y mejor que
nunca se puede compartir en persona en vez de por medio de unas
frías letras dado el contenido. Igualmente espero acercar bastante
a lo que ha sucedido últimamente con U2 en mi caso al que lo lea,
como ya dije tenía pendiente esta crónica que se ha ido alargando
conforme han ido sucediendo los acontecimientos y espero que guste
y acerque. Básicamente son los dos viajes a Dublín que hice en dos
semanas con un tema aparte del segundo: U2-3D.
24 de febrero de 2008 :
Me encontraba en Madrid
con la idea en la cabeza, de hecho me rondaba desde hacía mucho
tiempo e incluso me había llegado a obsesionar el fruto de
conseguirla, el hecho de estar con mi grupo favorito y sacar fotos
y firmas: U2. El caso es que siempre es algo que había comentado
“lo daría todo por una sola firma y foto con Bono”. Viendo que
había gente que lo estaba consiguiendo me dije: ¿porque no? Así
que a pesar de que no me hacía a la idea que realmente lo
conseguiría y que jamás llegaría a lo que he visto en tantas fotos
de algunos afortunados, me preparé un café y justo antes de ir a
por el siguiente ya tenía mi vuelo hacía Dublín y mi hotel en
Temple Bar. Cuando apenas me di cuenta ya estaba todo organizado,
al igual que todos los arrebatos y locuras que he tenido en mi
vida, como la primera vez que vi en directo a U2 en Roma sin tener
entrada desde un principio.
26 de febrero:
Madrugué y me hice la
mochila: los vinilos, un rotulador, la cámara de fotos, pilas por
si se gastaban y una camiseta, unos calzoncillos y calcetines, que
acabé llevando puestos encima del frío que hacía; se podría decir
que fui con lo puesto hasta tal punto que me registraron más de lo
normal en el aeropuerto. El caso es que llevaba nervioso desde
hacía mucho tiempo, quizás porque sabía que lo iba a acabar
haciendo en mi interior. Sobre el mediodía llegué a la ciudad
irlandesa, cogí un taxi y fui directo para el hotel, donde comí y
bebí deprisa para no perder el tiempo y me fui hacia Hanover Quay.
La verdad es que nunca
había ido solo y tengo extrema facilidad en perderme, iba en
dirección correcta y pensaba que estaba cerca cuando llegó un
momento en que no tenía ni la más remota idea de donde estaba, me
encontraba totalmente perdido. La zona me sonaba pero vagamente y
lamentablemente Dublín peca de que hay sitios donde todas las
casas son clavadas. Solo miraba la hora, puesto que estaba el
hotel a diez minutos del sitio y yo llevaba ya una hora
caminando…los nervios estaban a flor de piel, imaginándome incluso
que no llegaría nunca y que no habría servido para nada lo que
había hecho. Para más facilidades estaba sin móvil en el
extranjero (gracias a Vodafone) así que desesperado fui
preguntando hasta dar con un viejo muy amable que me acompañó un
trozo y me indicó que fuera por un camino de lo más dudoso. Le
hice caso y cual fue mi alegría al ver las letras de Grand Canal
Docks (de las fotos del All That).
Crucé la zona del muelle
y a partir de ahí ya distinguí claramente hacia donde tenía que ir
así que no se porque me puse a correr hasta llegar donde vi a
cuatro personas esperando. Pregunté si estaban dentro a lo que la
respuesta fue afirmativa y me entretuve haciendo fotos donde
estaba y dando paseitos. No recuerdo si la puerta se abrió alguna
vez antes pero recuerdo este momento:
Estaba de espaldas y oí
el clic de la puerta, me giré y vi a Bono con Sam detrás, nos dijo
algo así: "buf que frío, bueno vamos a acabar esto pronto que hay
trabajo que hacer y dentro se está más caliente, siento que
tengáis que esperar tanto aquí…" No sé si fue por la manera en que
salió o como lo dijo que me puse muy tranquilo aunque me notaba la
cara como la típica mueca de ponerse a llorar pero sin hacerlo,
quizás por si se me escapaba o algo salía mal. El caso es que
empezaron a hacerse fotos y él se mostraba muy amable y
accesible a todo cuanto le pedían y decían, llegó mi momento y le
dije: "Bono, Photo please?" (que original) al decirme que sí le di
la cámara a la que tenía más cerca y entonces cuando me acerqué a
Bono me pasó el brazo por detrás, me cogió y sonrió de lo más
natural para la foto.
Saqué el Boy, War y JT
para que me los firmara y ,como anécdotas, en el Boy hizo unas gafas
a Peter y en el JT remasterizado se hizo un sombrero a él mismo.
Mientras me firmaba el primero y yo lo miraba le dije que era
mi disco favorito y empecé a contarle mi vida acerca de mi
predilección por las primeras épocas y acerca de cómo impartía
ejemplo a todos los que conozco y aprovechando más que nunca lo
que hicieron sobre todo en el primer leg de VT (de lo más
surrealista). Bono me contestó que le parecía genial porque esa
actitud era la que querían adoptar y que creía que lo estaban
consiguiendo. Quizás fue un comentario muy general que podría ser
cierto tal y como lo dijo sin mojarse pero el caso es que a mi me
caló por el hecho de que era un hombre que escuchaba y conversaba
contigo, no era el típico famoso que se limitaba a negarse o
afirmarse. Mientras se despedía le pedí otra foto y accedió igual
de amable que la primera vez.
Cuando se cerró la
puerta dije en voz alta: "Tengo foto con Bono". Mi grupo favorito
desde siempre, una cara más conocida que las de mi propia familia,
siempre vistas en conciertos, videos, fotos, portadas…una especie
de dios siempre dentro de uno pero eternamente inalcanzable…ahí
estaba, y yo le había contado mi vida mientras me firmaba los
discos. A modo de anécdota casi se le cae mi rotulador y yo lo
pillé al vuelo, al igual que el tapón y se partió un poco por mis
reflejos (o por su torpeza).
Asimilando (cosa que no
he hecho aún hasta día de hoy, a lo mejor cuando lo celebre en
consecuencia exclusivamente por ello lo haga) lo que había pasado
envié un mensaje a mi novia desde el móvil de David, mi compañero
de fátigas italiano, y nos pusimos a cantar canciones en la espera
dado el subidón…I am the walrus, The fly, Until... No podía en ese
momento transmitir lo que sentía y creo que jamás podré, lo mejor
es mirarme la cara en las fotos como bien dicen o quien me conoce
bien hacerse una idea.
Otro clic, aparece Adam
y a diferencia de Bono se planta justo en el centro de nosotros.
Me hago foto con él y me empieza a firmar discos a lo que me
pregunta si me los he traído todos y le respondo que no, que tengo
más en casa pero que si espera vuelvo con ellos (la verdad es que
lo cumplí a rajatabla) se para en el War y me pregunta si escucho
el vinilo a lo que contesté que por supuesto, que suena mejor así.
No me lo podría creer: dos de cuatro en firmas y fotos…la mitad
del grupo.
A partir de ahí la
espera se hizo larga, pero el caso es que un taxi rondaba por
allí y se situó justo delante de la puerta, se notaba que iba a
salir alguien con prisas. Se abrió la puerta y vimos a Larry, iba
directo a meterse cuando alzó la cabeza y nos vio, dio la vuelta y
echó un par de firmas. Lo agarré bien y le di la cámara a David
para que me hiciera lo imposible: una foto con Larry. Él me dio la
suya y cuando nos dimos cuenta ya estaba casi en el taxi metido
por lo que le dijimos con urgencia que faltaba él. Después de eso
se fue escopeteado, no creo que estuviera ni un minuto con
nosotros… A día de hoy tampoco me creo la suerte que tuvimos y la
gran proeza de tener una foto con Larry y además tan buena…
Después ya llegó más
gente y la verdad es que no me encontraba nada bien porque estaba
cansado, tenía frío y tenía el estómago revuelto por tenerlo vacío
y el hecho de solo haber ingerido algo de comida rápida que parece
ser que no estaba en muy buen estado. Creo que en mi vida me había
encontrado tan mal, fueron los nervios acumulados hasta entonces,
el frío, hambre…y es que prácticamente no hablaba ni me movía.
Quien me vio en esos momentos no creo que me reconociera mucho…
Edge salió en coche y
firmó a pocos desde dentro, al principio mi instinto fue ir a por
la foto pero viendo que era imposible saqué los vinilos pero no
llegué a acercarme lo suficiente. Adam también salio con el coche
pero salió, atendiendo otra vez amablemente a los que estaban y
accediendo a todo. Bono sacó el coche y tuvo el gran detalle al
ver tanta gente de salir y decir que estaba muy cansado y que
mañana más, dio la mano a los que tenía más cerca y se fue. Si
algo demostraron ese día fue que a pesar de lo que hagan saben
quien está allí esperando y pasándolo mal e incluso llegan a dar
explicaciones y a excusarse de porque hacen las cosas, cuando no
deberían. Todo un ejemplo de humildad y de cómo hay que
comportarse con gente como yo, que para mi eso supuso un antes y
un después y para él solo un momento con un desconocido. Lo peor
que puede pasar en estos casos es que se te caiga el mito y desde
luego cuidan de que para nada suceda.
Me fui como pude hasta
el hotel, donde me tomé una merecida ducha y un té que me sabio a
gloria, y en mi cama me puse a mirar las firmas y las fotos sin
creérmelo.
27 de febrero:
Me había ido a dormir
sobre las doce y a las nueve ya estaba despierto por mi mismo, así
que seguí durmiendo hasta las once y algo, cuando me desperté me
preparé y me fui directo para HQ. Allí vimos entrar a todos los
miembros del grupo a eso de las dos o por ahí, poco después se
abrió la puerta y salió Bono.
Bono cuando me vio me
recordaba y dijo que me había visto el día anterior a lo que le
respondí en broma que yo a él también. Había mucha gente y se
añadieron obreros a los que firmó amablemente en el casco y para
la hija de uno de ellos, yo iba a por otra foto cuando apareció
Edge y fui a por él. Lo mío me costó acercarme y hacerme la foto
con y a pesar de que solo salimos él y yo la lástima es que es de
muy cerca y sale con los ojos cerrados. Se que pido demasiado pero
es que en cuestión de un día me malacostumbré a la buenísima
calidad de las otras fotos que ya tenía. En todo caso no conseguí
firma de Edge en esa ocasión tampoco. Antes de que se marchara
Bono, le di la mano y le di las gracias por todo y justo después
de la vivencia, me fui a comer en un restaurante cercano donde
comí como un rey y no faltó de nada: vino, postres, café y unas
pedazo de hamburguesas y entrantes dignos de foto (al igual que la
cuenta).
Fue la única comida
normal que tuve en todo el viaje…después ya nos fuimos para allá
de nuevo y nos pasamos toda la tarde esperando hasta que salió
Adam, que atendió otra vez amablemente a todos para firmas y
fotos. Edge salió y se fue saludándonos y diciendo que lo
perdonáramos que se iba, al igual que Bono. Larry también se fue
pero sin decirnos nada, de hecho dio acelerón en la dirección
contraria y si alguien medio vio el coche fue de milagro. Nos
fuimos por ahí a comernos unas pizzas y a tomarnos unas Guinness a
un pub y después ya me fui para el aeropuerto.
Estuve en danza toda la
noche sin dormir y me conecté desde un ciber justo al lado de la
puerta de embarque porque mi vuelo lo habían retrasado una hora
por el mal tiempo y a eso de media mañana llegué a Barcelona. Una
vez en casa, pensándolo bien, me parecía imposible lo que había
hecho.

Marc Rama © U2spain.es
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