Por JD Considine

 

Con su tercer álbum, War, U2 ha encontrado una perspectiva tal, y con ella, ha generado su trabajo más pleno hasta ahora. War tiene una impresionante escucha, pero más importante, trata un asunto complicado de un modo sensible. Este asunto son los conflictos sectarios en Irlanda del Norte, o lo que los irlandeses llaman 'los problemas'. U2 no es el primer grupo en jugar a soldados con este tópico: el grupo de Belfast Stiff Little Fingers ha tratado el problema explícitamente, los Clash de algún modo mas indirectamente. Pero nadie ha recogido la paradoja entre la postura y la acción con tanta exactitud. Menos los Clash, quien luchan contra la imperialista política exterior, o los Gang of Four, quienes tratan de transferir un dialecto Marxista a la pista de baile, U2 no pretende tener las respuestas a los problemas del mundo. Al contrario, dedican sus energías a hacernos saber que están comprometidos y creando una conciencia sobre esos problemas. Y no es solo refrescante, sino que tiene sentido, por que U2 entiende que es el gesto, no el mensaje, lo que cuenta. Complementando el crecimiento lírico de U2 hay un nuevamente desarrollado oscuro sentido del humor, que la banda utiliza como un efecto golpeante durante todo el álbum. "Seconds", por ejemplo, abre con un adormilado riff funky conducido por un animado ritmo de bajo. Es una yuxtaposición agradable, pero a medida que el mensaje de la canción se va aclarando - la locura del chantaje nuclear, donde, como dice Bono Vox, "las marionetas manejan las cuerdas" - te das cuenta de que este jovial hacedor de ruido ya no es más un inocente juguete que es el protagonista de 'El Tambor de Hojalata' de Gunter Grass. Similarmente, "New Year's Day" incluye el chiste, "Así que nos han dicho que esta es la edad de oro, y el oro es la razón de nuestras guerras" - una observación mucho más sabia de lo que parece en un principio. Generalmente, las fuerzas musicales del álbum son de largo el producto de unos arreglos bien afilados y un dinamismo cuidadosamente equilibrados. Incluso cuando The Edge gira de menos a mas sofisticadas líneas de guitarra, mantiene la minimalista brusquedad que le dio chispa a Boy. Y mientras el bajista Adam Clayton y el batería Larry Mullen Jr. Se han balanceado hacia ritmos mas orientados al baile, sus canciones pasan a toda velocidad con la clase de brusca determinación mas frecuentemente asociada al punk. Puede que U2 no sean grandes intelectuales, y puede que War suene más profundo de lo que realmente es, pero las canciones aquí se levantan contra todo sobre el London Calling de los Clash en cuanto a puro impacto, y el echo de que U2 pueda recoger al que escucha en la misma clase de entusiasta romanticismo que alimenta los grandes gestos de la banda es un impresionante proeza. Por una vez, el no tener todas las respuestas parece un extra (resumida del original).
 

 

Por Liam Mackey

 

El álbum de U2 War podría ser importante por que trata temas los cuales todos los contemporáneos de la banda prefieren, por varias razones, ignorar, pero también es vital para el propio desarrollo de la banda. Como tal es un gran paso adelante, conceptualmente y técnicamente, persuadiendo rápidamente a este oyente de la vista que eclipsa totalmente sus dos álbunes previos. Incluso iré un poco mas allá y proclamo "War" entre los grandes álbunes de los últimos años, y en el contexto irlandés, el mas sensacional y completamente desarrollado repertorio desde el atrozmente ignorado "Ghostown" de los Radiators. Claro, hay un par de temas aquí que nombran temas e ideas que también fueron abordados en el épico repertorio de los Radiators. "Sunday Bloody Sunday", el tema de apertura, es un título con una resonancia particularmente aguda para la gente que vive en esta isla. Obviamente es un tema emotivo, los hechos de los dos días que tienen igual reclamo para el título estando entre los mas heladores de sangre y trágicos en nuestra historia. Principalmente debido a eso, los Domingos Sangrientos de Croke Park y Derry, han venido a servir de munición más alejada para esos que sienten que las represalias deben continuar, la lucha debe seguir, dando como resultado una interminable saga de tragedia mutua del Ojo por Ojo y Diente por Diente. A pesar de repasar este álbum bajo unas menos que óptimas circunstancias (es una copia de cassette despojada de información y que hay una fecha límite merodeándome por la cabeza -- mandar flores y mensajes de simpatía a esta dirección, etc), todavía estoy de que en War, U2 ha puesto de moda un álbum de la mayor importancia. Y conociendo la experiencia que los discos de U2 mejoran con repetidas escuchas, sólo puedo recomendároslo, sin cuidado de marcar una opinión tuya de la banda para escuchar este álbum. Para mi dinero, esta es una verdadero valor dando vueltas por ahí, este es el sonido ante el que hay que sucumbir.
 

 

Por Gavin Martin

 

Hace unos tres años, 'Boy' el álbum de debut de U2, fue editado y -- jugando con 'los tres colores primarios' -- fue y permanece todavía como uno de los mas refrescantes y resueltos álbunes de rock jamás editados. Un viaje a través de la adolescencia hasta el umbral de la madurez, 'Boy' se trasladó desde el temor, el remordimiento, la euforia hasta la comprensión con una música ágil y crujiente y un hilado espíritu celestial en su sentido del asombro y la alegría del descubrimiento. Con 'Boy', U2 se adentró en el mundo mas allá de su nativa Dublín, decididos a mantener su fuerte propósito y dignidad dentro del viejo mundo del rock'n'roll pero siempre sin soltar la creencia en el poder y el potencial tanto en la música rock como en su cultura. Desde la primavera y la esperanza de 'Boy' a través del austero otoño de 'October' llegamos al colérico y violento invierno y el telón de fondo de 'War'. El inocente niño de 11 años con esa cara de frescura de su álbum de debut es otra vez fotografiado para la portada pero ahora su cara tiene un tono diferente de alarma.

 

En las páginas interiores nuestros cuatro guerreros se conjuran contra los helados desperdicios escandinavos. Aunque se mantienen compromisos y lealtades personales, 'War' describe un mundo en conflictos y desintegración. Lo que no es noticia para nadie. Lo primero que llama la atención de este disco es que está construido desde el indiferente punto de vista de una banda de rock resguardada en su caparazón. Quizá hayan despertado ahora mismo de lo que está pasando; quizá sientan que sólo ahora, después de ver muchas de las tragedias y terrores del mundo de primera mano, están en una posición para escribir sobre ellos; ó quizá esto es parte de una estrategia artificiosa para ilustrar la creciente concienciación de cuatro hombres jóvenes. Cualquier cosa, no para mucho de lo que está aquí desde que sonaran como desventurados, encuadrados en el pop agitador de los Clash. El pequeño batería arremete con la artillería al abrir "Sunday Bloody Sunday"; líricamente y musicalmente me recuerda a unos ligeramente superiores Stiff Little Fingers, casi nada de lo que necesita el mundo ahora mismo. La manera de cantar de Bono Vox es mucho mejor que la de Jake Burns, sin embargo, claro que su fuerte voz melódica es una calidad extraña en la música rock e incluso cuando las canciones y las actuaciones se hunden (y se hunden muy abajo en algunos lugares), todavía resuena -- claro y elegante. Donde 'Boy' flotó e hirió 'War' está bien atado y es torpe, donde 'Boy' brilló y fluyó 'War' es gris y estático, donde 'Boy' impulsó lúcidas bolitas de fuego e imaginación 'War' arranca una blanca y liberal conciencia. 'War' golpea básicamente a los colores primarios (aunque hay ocasionales embellecimientos de trompeta y violín). Considerar entonces un disco que trataba el mismo tema que 'War' -- un comienzo de la década, con el concepto del estado de la tierra -- el 'What's going on' de Marvin Gaye. Tuvo que utilizar un laberinto de cuerdas, instrumentos de viento y trompetas para generar su sonido sobrecogedor y encantador.

 

Uno se pregunta si el formato básico del rock está equipado para resolver una tarea tal. Nunca podría desestimar la preocupación de U2 o su sinceridad pero para mi las pasiones que levantan el ánimo y las preocupaciones captadas en 'Boy' están enterradas demasiado profundamente en la densidad y la superdirecta de 'War' para tener ningún efecto. Por todo el Lp intenta expresar que puedo elegir música de Van, Otis, Aretha, o incluso -- para un sonido que de verdad sube como los mares y que hace erupción como un volcán -- cualquiera de las superproducciones mini orquestales de Phil Spector es mucho mas efectiva que la corrosiva y brutal dinámica de esta música rock. A pesar de si mismo 'War' es otro ejemplo de la decadencia e impotencia de la música rock. (resumida del original).