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Por Anthony DeCurtis
Rattle and Hum es una expresión del
impulso de U2 de tenerlo todo. Un amplio doble álbum que incorpora temas en
directo, versiones, colaboraciones, fragmentos de música de otra gente y un
pasaje de una entrevista grabada, el disco es un esfuerzo obvio por aclarar los
muelles conceptuales y más bajas expectativas después de éxito multiplatino de
The Joshua Tree. Pero la ambición siempre ha sido el don y la maldición de U2, y
la banda no se siente completamente cómoda con sus vistas tan bajas.
Consecuentemente si entre el bastante estudiado caos de aquí, te sientes atraído
a hacer comparaciones con obras maestras como el White Álbum de los Beatles o el
Exile on Main Street de los Rolling Stones, puedes estar seguro de que a Bono,
The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. no les importará lo más mínimo. El
disco no llega a esas alturas, pero U2 consigue la mitad del premio. En su
jovial energía, Rattle And Hum remata la historia del ascenso de U2 desde la
oscuridad de Dublín hasta el estrellato internacional de una manera estridente.
Al mismo tiempo, no cierra ninguna de las opciones que la banda quisiera
perseguir para su próximo gran movimiento – y posiblemente, el álbum incluso les
abre unas pocas puertas.
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Por Jay Coks
Rattle And Hum, el título del nuevo álbum y del documental de la enérgica forma de actuar de la banda en los directos de su gira de 1987 The Joshua Tree editados la pasada semana, es el sonido de la banda tomando contacto: con la música, con la tradición, con su público, unos con otros. El título viene de Bullet The Blue Sky, su agitador Apocalipsis sobre la situación en América Central (“In the locust wind comes a Rattle and Hum… Outside is America), pero la sustancia de esos cuantos diarios de gira es, de hecho, una exploración. U2 hizo más que echar la vista atrás. Se sumergieron en la cultura musical americana, se empaparon de ella, y salieron bautizados. Los contenidos musicales del álbum y de la película varían ligeramente.
El disco contiene tres canciones que no están en la película, mientras que la película tiene ocho actuaciones que no se encuentran en el disco. El LP y la película se complementan perfectamente el uno al otro, pero es en el disco donde la banda apuntala su reclamo más fuerte. En su primera semana, Rattle and Hum llegó directamente a la cima de las listas de álbumes, acompañado por algunas críticas gruñonas que se preocupaban por un potencial que se hizo demasiado ancho y una cohesión que se mantenía elusiva. Claro, Rattle and Hum es muy ambicioso, pero lo que da sentido a su enfoque es la pasión de la banda por redescubrirse y reinventarse a ellos mismos. Con una producción cristalina supervisada por Jimmy Iovine, U2 nunca había sonado ni mejor ni mas valiente. Las actuaciones están mezcladas con nuevo material de estudio en un disco que es parte mosaico y parte un mapa de carreteras de la inconsciencia del grupo musical. Tocan con un coro gospel de Harlem en una versión de I Still Haven’t Found What I’m Looking For que se convierte un poco en exaltación informal del rock. Cocinan una nueva canción para el gran bluesman B.B.King, When Loves Come To Town, y la tocan juntos. Acorralan a Dylan para tocar el órgano Hammond en una extraordinaria nueva melodía, Hawkmoon 269, y lo presionan para un servicio de cantar, escribir y tocar la armónica en Love Rescue Me, un punto álgido no sólo para la banda sino también para su informal y espiritual asesor. The Edge, el mago guitarrista de la banda, contribuye con una misteriosa pieza de inspiración folk, Van Diemen’s Land, y todo el grupo funciona en los estudios Sun de Memphis, donde Elvis y Jerry Lee Lewis grabaron algunas de sus mejores canciones.
Es un peregrinaje deliberado, por supuesto, pero Angel of Harlem, uno de los temas del álbum grabado allí, no sólo homenajea la tradición de los Sun sino que también hace frente con dignidad a su dulce y alborotado espíritu. Rattle and Hum suena grande sin ser pretencioso, un extraordinario logro considerando que la banda ha elegido hacer crónica de sus propias andanzas musicales, entonces las fijan – y esto es lo mejor – paralelo a un esfuerzo profundo e incluso más personal. El primer corte del disco, un remake atómico del tema de los Beatles Helter Skelter, marca la trayectoria como si fuera el itinerario de una gira, un viaje por un emocional patio de recreo desde abajo a arriba de un tobogán; ‘Where I stop and I turn/ And I go for a ride/ Till I get to the bottom/ And I see you again’ Muchas de las 17 canciones del álbum tratan con imágenes de exilio y de una inquita responsabilidad espiritual, más sorprendentemente en la colaboración con Dylan; ‘Many strangers have I met/ On the road to my regret/ Many lost who seek to find themselves in me/ They ask me to reveal/ The very thoughts they would conceal/ Love rescue me.’ Es este generalizado, alternativo humor de renovación e incertidumbre lo que le da a Rattle and Hum su talla y su impacto. El disco es lo bastante oportuno como para entrar de una manera pulcra en la nueva biografia de John Lennon (I don't believe in Goldman his type like a curse/ Instant karma's gonna get him if I don't get him first), pero lo suficientemente firme de mentalidad para resistir mirar a la música como salvacion. Como la canción de Lennon de donde coge su título, God Part II sugiere sólo que si hay algo anodino en absoluto para el dolor espiritual, duerme dentro, en el lado más alejado de un corazón con problemas.
La última melodía en Rattle And Hum,
All I Want is You, es una canción de amor llena de una súplica amable,
esperanzada pero no necesariamente optimista, lo cual sugiere que en sus 264
días de gira, algunas relaciones personales se sacrificaron, otras dejaron
cicatriz o fueron puestas en serio riesgo. Doscientos sesenta y cuatro días es
mucho tiempo alejado de casa. Y la canción, frágil y descorazonadora, acaba el
disco con una inesperada tranquilidad, e intimidad. Es un movimiento
característicamente osado, e incluso temerario. Sea lo que sea lo que fue
abandonado en 1987 sigue siendo un misterio, pero esta claro, ahora, con lo que
U2 se va – el mejor álbum de rock en directo jamás hecho. El disco, en todos los
sentidos, de sus vidas. (resumida de la original).
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Por David Silverman
Lo han dado todo. Queríamos más. El martes, estará aquí. Sólo un año después de su álbum y gira “Joshua Tree” los colocase en la cúspide de la música rock, U2 ha vuelto con su sexto álbum, “Rattle and Hum”. Esta banda Irlandesa con una fascinación por la cultura Americana ha producido un álbum que es una amalgama única de sus propias raíces musicales y de la música indígena Americana: pop, country & western, gospel y el blues. La combinación es musicalmente alucinante, es un doble álbum bulldozer. Bordeando con la pasión de las actuaciones en directo de la gira “Joshua Tree”, “Rattle and Hum” también incluye nuevas canciones nuevas que oscilan entre una oda Irlandesa introspectiva a la fuerza del recien editado single “Desire". Los orígenes de la nueva música se lee como una historia de la música Americana, mientras que U2 traza desde las raíces musicales de John Lee Hooker, B. B. King, Roy Orbison y The Judds. El álbum es el preludio de la publicación de la película de la gira “Rattle and Hum”, prevista para editarse el 4 de noviembre.
La voz rota de Bono (Paul Hewson), y el trabajo de guitarra de The Edge (Dave Evans) dominan los 72 minutos del álbum. Junto con el batería Larry Mullen y el bajista Adam Clayton, presentan sorprendentes nuevos arreglos de alguno de sus más conocidos trabajos, incluso una versión gospel de “I Still Haven’t Found What I’m Looking For”. La nueva música esta cargada con la misma política que ha distinguido a U2 del paquete de liricistas que abundan hoy en el mundo de la música, pero es la aproximación de U2 a las raíces de la música Americana que es la cualidad mas atractiva del álbum. Con actuaciones de Bob Dylan, tocando el órgano Hammond en “Hawkmoon 269”, y asistiendo a B.B. King con la guitarra y las voces en otra nueva canción; “When Love Comes to Town”, así como actuaciones esparcidas de teclistas como Brian Eno y Van Dyke Parks, parece que U2 no se conforma con el estilo de música que los llevó a la fama. El drama del álbum se construye desde el primer tema, una versión en directo del “Helter Skelter” de John Lennon, grabada en Colorado el pasado verano. “Charles Manson le robo esta canción a John Lennon” le dice Bono al público. “Nosotros la volvemos a robar”. Y lo hacen, con una versión que contiene toda la intensidad del original de los Beatles, pero añadiendo un sonido de su propiedad. Esto hace a esta versión sonar más nueva que vieja. Las nuevas canciones del álbum son una colección escrita por Bono, con la excepción de “Van Dieme’s Land”, escrita por The Edge. “Van Dieme’s Land”, la segunda canción de la primera cara del álbum, es una oda lacónica al poeta Irlandes John Boyle O’Reilly. Como la única canción del álbum con raíces directas de un estilo Irlandés de los Clancy Brothers y Dominic Behan.
La mayoría del nuevo material del álbum fue grabado por toda la ciudad, con
paradas a los afamados Sun Studios en Nashville (donde Elvis Presley comenzó)
para grabar tres temas: “When Love Comes to Town,” “Angel of Harlem;” y un
esfuerzo colaborativo con Bob Dylan, “Love Rescue Me”. El resto del material
nuevo está esparcido por todo el álbum, creando una mezcla que esta cargada como
una anguila eléctrica, y se mueven rápidamente. En un libro editado para
acompañar a la película, Bono declaró: “The Joshua Tree nos dio una posición
para conseguir un público mas grande y musicalmente tenemos la libertad de hacer
lo que queramos.” U2 ha tomado ventaja de esa posición con un álbum que es
ciertamente nuevo, y posiblemente su mejor trabajo.