Por Jon Pareles

 

Es imposible tomar a U2 tan seriamente como lo hacen ellos mismos. Cuando su cantante Bono exterioriza sus emociones con líneas como "Nadie es tan ciego como el que no verá" ó "Abre la puerta, abre la puerta" quiero mostrárselo y desearle una rápida recuperación de su adolescencia. Por supuesto, el quiere decir cada palabra. Ciertamente, se siente como un naufrago
existencial. Pero hasta que Bono sienta la urgencia de reinventar cada cliché desde los arañazos ("¡era mi hermano!""¡hay un fuego dentro de mí!") y gritarlo al mundo, el camino para disfrutar a U2 es considerar la voz como efectos de sonido y concentrarte, como hace la banda, en el sonido de la guitarra.

 

La contribución de U2 al progreso del rock es que han separado los heroísmos con la guitarra de la idea del deslumbrante héroe de la guitarra. Aunque han sido admiradores total y absolutos de la Stratocaster de The Edge - la cara dos de October se abre con su sintonía dándole vida al tema - es tan buen mago de sonido como Neil Young. Cuando una canción de U2 tiene más de dos acordes (uno de ellos en E menor, el acorde de la gente) es un impacto. Aún el sonido que consigue The Edge, instigado por el productor Steve Lillywhite, es tan poderoso como tontas las letras. Sus acordes de fuerza crean un terrorífico abismo aural para que Bono se meta, y sus riffs de una sola nota, empapados en ecos y gloria, apuntan una salida. Todo esto sin una sola patada en los huevos. Diferente del primer álbum de U2, Boy, October por lo general mantiene la guitarra en primer plano, sin romper los ecos con los carillones sin fin de Boy.


Quizá como resultado de ir de gira por el circuito DOR, U2 intenta darle un ligero toque funk a "I Threw a Brick Through a Window" y utiliza la trompeta ("With a Shout") y timbales ("Is That All?") como los neofunkers británicos A Certain Radio. October marca su profundidad al utilizar acompañamiento acústico de piano. Con experimentos como estos, U2 obviamente está intentando variar su sonido, pero ninguna de las estrategias funciona tan bien como el poder básico de su trío dinámico. También distinto a Boy, October apenas es coherente. Boy fue un documento fascinante, de una época única - la historia desde dentro de la infancia hasta la frontera de la hombría - y sus composiciones fueron desencadenadas por la tensión entre la impactante manera de tocar la guitarra de The Edge y el aterrador orgullo de Bono. Gracias a Dios U2 no tiene bastante farándula en sus almas como para repetir el concepto en October.
Desafortunadamente, cuando intentan captar otras experiencias primarias ("I'm falling!"), suenan tan sensibles que hacen daño. Sin embargo, la pura grandiosidad sónica puede llevar a estos muchachos a través de un disco como October. Y para su próximo LP, U2 podría averiguar lo que hacer con su angustia.

 

 

Por Barney Hoskyns

 

¿Así que esta es la abusiva quejumbre de la voz de Bono y la forzada fuerza del sonido de U2 que están intentando ocultar?. Consideremos la aventura del Dram -rock desde dentro. Comparemos el Gloria de U2 con, digamos, Show of Strenght -- las canciones de apertura, respectivamente, en October y en Heaven Up Here. Ambas tienen melodías convencionalmente estructuradas, ambas están bien enlazadas con las guitarras -- la de The Edge viene de Alan Rankine de los Associates, la de Will Sergeant de Richard Lloyd -- y ambas son tocadas sobre voces pretenciosas y sobre emocionadas. La diferencia es que Gloria (y no tengáis miedo, no es un tributo a Van Morrison) llega abiertamente y vulgarmente a tus emociones, tronando desde la nave de la catedral de sonido como trompetas a las puertas del cielo: Gloria in excelsis deo. Dentro de esta sana explosión de ruido (el cual fundido dentro y fuera, se da aires de absoluto), no hay tensión ni drama de sonido por sí mismo. Todo se alarga, se reafirma, se agarra a nada. Al final de cada single suena como un vacío; no hay vuelta atrás en la estructura. En el viaje hacia mas emociones, esta imitación flagrante de los Associates suena con toda la ciega necesidad de la devoción religiosa. El grito de Bono en este disco -- y ni siquiera es un conjuro -- es "Rejoice". Pero en su propia voz de júbilo, batiendo las alas como un arcángel, arquea sus estribillos hacia el paraíso perdido -- donde todo es dorado y exultante para siempre -- te empiezas a preguntar si quizá te perdiste algo. ¿Dónde fue?. Pero la voz dice; 'Ámame, ven conmigo, esta es tu voz, hermano mío, para vosotros también esta U2". Anata mo, anata mo... . Obviamente el rock no se esfuma simplemente por que a los grupos se les acaben las formas de cambiarlo. U2, supongo, continuará mudándose en las actuaciones en directo, simplemente como James Brown. Pero sólo se mudarán a la mejor superficie. Su música planea -- de hecho aletea muy serenamente sobre zonas de peligro como The Fall o The Birthday Party. Pero entonces Dios lo sabe, hay otras religiones....

 

 

Por Adam Sweeting

 

Tampoco es un disco a la moda, porque necesita tiempo para hacerse un hueco en tu corazón. Y si el sentimentalismo de U2 es a veces amenazador en su desnudez, hay detractores que tendrán que aguantarse por que han venido para quedarse.


 

Por Dave McCullough

 

Hay un clasicismo sobre la calidad de las versiones de U2. Puedes imaginar 'Boy' o ahora 'October' en una estantería de una tienda de discos en mitad de ningún sitio dentro de diez años, teniendo que ver más con la viejas hojas carcas como Mayall, Them o Yardbirds que los modernos de ese tiempo. U2 perdurará. 'October' hace eso magníficamente. Es simplemente como permanecerán cuando vengan U2 3 ó 4. Rock de fuerza más sofisticado, esa gran versión otra vez, canciones que vienen en trocitos y piezas (en la 2ª cara mas fragmentos que piezas), una estructura un poco como el último álbum de los Bunnymen, 'October' es un disco tan puro, expresivo y voraz como no había oído en mucho tiempo.

 

Donde 'Boy' fue el principio de la batalla (Cristiana) de llamar la atención ("!estamos aquí, miradnos¡"), 'October' desde el título es el principio de una agotadora tarea de, literal y no literal no aventuraría una suposición, conversión (!que difícil es todo esto¡). Producido por Steve Lillywhite quizá otra vez con controversia, los sonidos casi tan decorativos (un montón de cascabeles) como en 'Boy' pero con mucho más músculo debajo de ello. Ahora hay mucha más confianza en esa relación. Como 'Heaven Up Here' esto es mucho más que un álbum de estudio. Hay un poco de respiración ahí. Una clase de zenit pop, no medias tintas. Todo respira fuego, recuperando mucho del par de canciones sobresalientes al principio de cada cara -- 'Gloria', siendo posiblemente el momento mas inspirado y `Tomorrow', baja y sorda, supurando emoción a raudales (y tratando creo que el tema de la muerte de la madre de Bono, si es que importa). El viejo estilo atrevido de canción que afloró pero por la mayor parte de la manera de escribir de U2 dirigiéndose hacia una dirección mucho mas interesante de moderada reflexión, mas aplomo y menos ternura. Si te digo que 'Tomorrow' (el plomo) tiene las ardientes gaitas Oilleanas de Van Morrison latentes te dará una noción de la madurez que estas supuestamente bestias del directo están ganado. Gimo. ¿A quién le importa?. Este 'October' durará para siempre. (resumida de la original).

 

 

Por Neil McCormick

 

Desde el grito creciente de la primera canción "Gloria", desde un eco nostálgico hasta un grito glorioso, ha quedado claro que U2 se ha fundido abiertamente por fin en su música la fe Cristiana por la que habían pasado de una forma más ligera entre las letras de "I Will Follow", "An Cat Dubh", y "Shadows and Tall Trees" y las cuales han sido muy importantes en las vidas tres miembros de la banda, el cantante Bono, el guitarrista The Edge y el batería Larry Mullen Jr.


"No queremos ser la banda que habla de Dios" dijo Bono a finales del año pasado. Así que en vez de eso cantan sobre Dios. "Oh Señor, si tuviera algo / cualquier cosa / te la daría" cantan en Gloria. Lo que tienen es su música... "October es un LP Cristiano. La gente reaccionará a este hecho de distintas maneras: maliciosos, decepcionados, alienados, indiferentes, manifiestamente felices. Acepto esto porque en el corazón de U2 está la honestidad, y por consiguiente del único modo en el que su música puede seguir teniendo éxito es si son honestos. Y la honestidad es ... "October" es un crecimiento musical y espiritual para U2, un apasionado y emotivo LP para mi. U2 ha evolucionado constantemente, con canciones cambiando y creciendo durante un periodo de tiempo. Boy fue un increíblemente impresionante LP porque cogió a un grupo que había crecido durante cinco años. October es el producto de un año más, y así no es un salto a lo desconocido, más que un paso adelante, y un refinamiento de ideas. October se divide en sus dos caras, haciendo juntas un todo unificado.

 

La primera cara es la mas inmediatamente impresionante, abriendo con la inspirada Gloria y continuando a través de cuatro temas más de azotadora música dance. Lógicamente el álbum se cierra con temas que te transportan de la confusión emocional que U2 carga en cualquier sitio. October acaba como una celebración, Is That All?. October es un LP de excitante, emocional e inclinado espiritualmente: el LP de rock mas animador del año, un baile moderno que no tiene en cuenta las tendencias, que no descansa en una falsa aura de frescura. Es un LP cristiano que evita todo el puritanismo pedante asociado a la mayoría del rock cristiano, evita el fascismo emocional del viejo mundo de religión organizada y el predicamento de una cruzada de alguien como un Bob Dylan renacido. Es una suerte que los principales asuntos espirituales que tratan puedan ser relatados en un marco más ancho de referencia que el de la cristiandad: la lucha del hombre para saber y controlarse a si mismo y a su propia naturaleza es algo que le llega a todo el mundo en algún modo. Y su sonido festivo tiene el mismo toque positivo que la música gospel, regocija, y eso es bueno (resumida de la crítica original).