El décimo álbum de estudio de U2 y su tercera obra maestra, All That You Can’t Leave Behind, va todo sobre la sencilla mezcla del oficio y las canciones. Su primera obra maestra, The Joshua Tree en 1987, imaginaba catedrales de éxtasis, su segunda, Achtung Baby en 1991, yendo de un lado a otro por hoteles de mala muerte de agonía. Pero en All That You Can’t Leave Behind, U2 destila dos décadas de hacer música en la ilusión de hacerla sin esfuerzo normalmente sólo posible para veteranos. El álbum representa la colección ininterrumpida de más fuertes melodías que U2 ha montado nunca, un disco en el que la melodía tiene un papel tan importante como en cualquier éxito de los Backstreet Boys. ‘Sólo estoy intentando encontrar una melodía decente’, canta Bono con conmovedora paciencia en Stuck in a Moment You Can’t Get Out Of, ‘una canción que pueda cantar en mi propia compañía’. Desde que despegaron en Irlanda en 1980, U2 ha creído que el pop podría cantar como los ángeles y moverse como el demonio. Siempre han sabido sinceramente el significado del trabajo de estudio. Es por lo que siempre han parecido tan modernos – esta convicción de su manera de sonar de formas, texturas niveles y disoluciones equivale a más que en un final en si mismo. Esta creencia siempre se ha vislumbrado enormemente en U2, desde las más humanizadas canciones de sus primeros álbumes, que dieron calor a los fríos aires de la New Wave, a lo espléndido de sus actuaciones en arenas en el periodo de War, a su noviazgo con la genuinas raíces de la música americana, a través de sus picantes refundidos, en Achtung baby, de amor y pánico transcontinental. Esta inquietud alcanzó un punto álgido en 1997, cuando U2 editó Pop, un álbum empapado en la música de club y muy irónico. Ahora, después de 20 años de haber probado diferentes estilos, en All That You Can’t Leave Behind pasan de todo menos de lo que ahora parece mas crucial: las propias canciones.

 

All That You Can’t Leave Behind flexiona con un fuego interior. Cada tema – tanto reflexivo pero con marcha, como Wild Honey, o con aplomo como Beautiful Day – honra una melodía tan refinada que cada uno parece un clásico. Por que esto es U2, hay un rápido impacto en esas melodías, aun cada canción tiene una resonancia que no decolora aunque la escuches repetidas veces. Las melodías reflejan la producción del álbum, la cual es llevada a cabo con aparente invisibilidad por las experimentadas manos de Daniel Lanois y Brian Eno, con Steve Lellywhite apareciendo en unas pocas mezclas. Todo forma una unidad en una especie de apretón sónico de U2. Walk On tiene perseverancia y recompensa en sus letras, pero la canción está casi en su clave menor de guitarras y ritmos, ansia vocal y esperanza. Kite es sobre la crisis de una pareja desgastada; cuando Bono vislumbra ‘The shadow behind your eyes’, su letra evoca las conversaciones subjetivas musicales de melodías y ritmo y figuras de guitarra. La manera de cantar de Bono ha perdido algo de la exhuberancia que tenia en el pasado, pero es tan apasionado como siempre – al frenar, ha invertido su voz con una nueva urgencia. All That You Can’t Leave Behind se hace serio sobre la simplicidad.

 

Las canciones no están oscurecidas por una producción excesiva, pero la banda no comete el pecado común de aburrir a la gente tontamente en el nombre de volver al pasado. Las guitarras de The Edge están incluso más auto-diluidas de lo habitual, mostrándolas sólo como transportadoras de énfasis  y textura. En In A Little While, The Edge, el bajista Adam Clayton y el batería Larry Mullen se sumergen profundamente en el estilo susurrante de Al Green, una proeza de compleja claridad. En el tema muy del pop de Londres When I Look At The World, sintetizadores y coros Navideños logran un enfoque terrenal, con Bono explotando al máximo su voz. U2 ya no son esos chicos idealistas. En New York, el penúltimo tema del álbum, Bono canta como un hombre con la crisis de los 40, desesperadamente demacrado por la mezcla única de esa ciudad de ruido y razón, de caos y sensación. Esparcidos por las canciones hay referencias a todo lo que han visto, sentido y vivido. La banda todavía está buscando lo que es esencial, pero en All That You Can’t Leave Behind, el drama de esa búsqueda existe justo en la misma música, en la tensión entre la cólera y la amabilidad. En Grace, Bono destaca  una chica que ‘ hace bonitas las cosas feas’ . All That You Can’t Leave Behind se hace la misma pregunta una y otra vez: ¿En qué mas se puede emplear tiempo en buscar en este dañado mundo?.

 

 

 

U2 ha vuelto a lo que siempre han hecho mejor. Esto significa grandes melodías, aplastantes ritmos y desafiantes guitarras, mientras que Bono sujeta su corazón en su manga y canta como si temiera que podría ser por última vez. Esta es la más accesible y emocional grabación de U2 desde Achtung Baby en 1991. No es que haya muchas similitudes entre los dos. Donde Achtung apesta a trauma y descomposición, All That You Can’t Leave Behind alarga la mano a un mundo más grande y a un futuro más brillante. Donde las canciones en Achtung vislumbran una venenosa oscuridad industrial, el nuevo álbum mantiene la instrumentación simple y los colores refrescantemente brillantes. Metido entre los créditos de producción, detrás de los vetustos y habituales Daniel Lanois y Brian Eno, está un nombre asombroso: Richard Stannard, antiguo navegador sónico de East 17 y las Spice Girls. Parece que U2 quería que su mensaje llegase alto y claro, y te están invitando a que te unas.

 

Desde los acordes iniciales de Beautiful Day, este es un disco atiborrado con canciones que puedes cantar en el baño, en un coche o, por supuesto, en un estadio de fútbol, su definitivo y merecido destino. Es divertido recordar un comentario que Bono hizo durante los primeros tiempos de la banda, cuando explicaba que U2 tocaba exclusivamente sus propias composiciones por que eran demasiado incompetentes para tocar versiones. Con el paso de los años, a pesar de su veces agobiante reputación de grandes estrellas del rock, han elaborado una auténtica factoría de éxitos, y en este disco hay abundancia de potenciales singles. Beautiful Day, el primero en ser editado y que llegó a lo más alto de las listas la semana pasada, nos sorprende con una nota apropiada de poner el pasado detrás de ti y de seguir con el resto de tu vida (‘Lo que no tienes no lo necesitas ahora’); está secundado por un bullicioso ritmo, un contagioso estribillo y un repiques de guitarra clásicos de The Edge. Stuck in a Moment You Can’t Get Out Of es una gran y enternecedora  balada con todos los adornos (coro gospel, piano, mecheros imaginarios ondeando en lo alto), cantada por Bono con su vena más pasional. En Walk On, la banda se encierra en un incisivo tempo medio mientras el extrovertido vocalista incita a personas desconocidas a ponerse derechos y volar. Detrás de el, una cabeza de vapor de dimensiones industriales se alimenta y la guitarra de Edge aulla como  un 747 volando bajo.

 

Para demostrar que los maduros rockeros todavía pueden agitar las piernas y reventar algunos altavoces, han bordado una irresistible remezcla de techno grosero y de cruda chulería de guitarras en Elevation, lo más cercano al cuero y al grunge que U2 ha tenido en muchos años. Por supuesto, después de su periodo de grandilocuencia épica, U2 ha comprendido el valor de la sencillez. Es fácil imaginar el rimbombante caos que podrían haber hecho una vez de Peace On Eatrh, pero aquí utilizan su ácida letra sobre la muerte y el sufrimiento (puede que sea Irlanda, puede que sea Gaza, puede que sea en cualquier sitio) en un mordaz contrapunto al parecido de la melodía con una canción de Navidad. La verdad de que menos es más está también ilustrada con ejemplar finura en In A Little While. Sobre una figura simple de guitarra te introduce en la mezcla, Bono brama una letra confesional sobre el amor deformado y roto pero, él tiene la esperanza, sobre ser curado si puede humillarse a si mismo suficientemente. Con un par de giros inteligentes, convierten esto en un momento pop clásico, mientras la voz ronca y desesperada de Bono lleva el significado de la canción más vivamente que sus palabras. El lleva al repetitivo estribillo, ‘Slow down my beating heart’, un luminoso resplandor interior.

 

Cuando el disco va llegando a su fin, se hace más minimalista y menos abierto. New York es una pequeña historia fascinante e inhóspita sobre el desplazamiento tanto geográfico como emocional, los cuales no hubieran sonado fuera de lugar en The Unforgettable Fire en 1984. Grace es una meditación sin peso con vagas connotaciones Búdicas (‘Grace makes beauty out of ugly things’) y hubiera sido una más satisfactoria conclusión que The Ground Beneath Her Feet, que ha sido añadida únicamente a la edición del Reino Unido exclusivamente. Más, recuerden, pueden ser menos.


 

Por Larry Flick

 

El primer single del proyecto, Beautiful Day es un rock al estilo de U2 inmediatamente reconocible, inmediatamente recordable – repleto con un estribillo grande y estruendoso, armonías exuberantemente estratificadas, y sonoros riffs de guitarra. Líricamente, Bono dice que la canción es sobre ‘ una persona que pierde todo y que nunca ha sido más feliz. Es una canción sobre hacer balance de las cosas importantes en la vida.’. Stuck in a Moment You Can’t Get Out of (U2, Bono, The Edge). Una dulce e infravalorada balada de rock que hábilmente explora la angustia y el definitivo rescate emocional de la depresión y la tristeza. Bono se desliza hasta un suave falsete con un toque gospel durante el puente, añadiendo un cierto saber retro de soul a la melodía. ‘Queriamos tener una verdadera clase de sonido Philadelphia ‘ dice Bono. ‘Musicalmente, tiene ese sonido como de caminar por la calle que se siente tan grande y tradicional de la mejor manera posible’. Elevation (U2, Bono). Una ácida patada que es ligeramente una reminiscencia de tonos de sus álbumes anteriores Pop y Achtung Baby, en eso habilmente se entremezclan poderosos elementos del rock con ritmos derivados del hip-hop y remolinos de líneas distorsionadas de guitarra y teclado. Walk On (U2, Bono). Una clásica canción de amor de U2, protagonizando un meticuloso trabajo de guitarra de The Edge y unas anhelantes y terrenales palabras de amor de Bono. Líneas como ‘ A singing Bird in an open cage / Who will only fly for freedom ‘, así como el amable estribillo de la canción, la hace una contendiente natural a single. ‘Es una de las canciones hacia la que la gente parece haber tenido una respuesta positiva instantáneamente,’ dice Bono. ‘Va a ser muy divertido tocarla en directo.’. Kite (U2, Bono). Una entrada orquestal desemboca en un lánguido arreglo de balada rock, dejando abundante espacio para que Bono de una de sus más apasionadas actuaciones del álbum. The Edge puntúa el tema con delicados riffs de guitarra deliciosamente complejos, mientras que Adam Clayton y Larry Mullen recalcan el tema con ritmos tensos e insinuadores que proporcionan movimiento sin reducir la innata intimidad de la canción. In a Little While (U2, Bono). El equipo formado por Richard Stannard y Julian Gallagher hace una aparición en la post-producción en esta discreta joya. Bono aúlla con abundante alma, mientras Stannard y Gallagher ponen su intuición rítmica natural para un uso exquisito. Wild Honey (U2, Bono). Una canción pop, agradablemente simple y enmarcada acústicamente en la cual Bono está más romántico y directo que nunca. Peace on Earth (U2, Bono). Este tema es un firme recordatorio de que unas pocas bandas pueden ponerse tan intensamente filosóficas y políticas en su música como lo hace U2  y a la vez ser sutiles. Además, esta composición épica triunfa en examinar las desgracias del mundo dentro de una estructura que también incluye una melodía firma e insinuante y un gancho contagioso. Una canción bonita y con corazón que efectivamente hace referencia a La Cura de Troya de Sophocles como la tradujo Seamus Heany. When I Look at The World (U2, Bono, The Edge). La compañía perfecta para Peace on Earth, ya que la banda se lanza a un ritmo sordo y militar que es una reminiscencia cariñosa de su himno de 1984, Pride (In the Name of Love). Al final, sin embargo, esta melodía no tiene el mismo encarnizado ataque. En vez de eso, esta canción (una de las varias en las que The Edge contribuye en la letra) hierve a fuego lento, confiando más en un poder gutural en voz bajo que en embriagadores gritos y proclamaciones. New York (U2, Bono). Una innegable carta de amor a una de las ciudades mas famosas del mundo, escrita desde la ancha perspectiva de un europeo buscando la tan llamada tierra prometida. Recubierto por un armazón de un rock construido lentamente, New York es una cancioncilla inteligente, a veces divertida que templa su ardor con una buena cantidad de realismo. Grace (U2, Bono). Suave, sutil y más cercana que amablemente responde a la explosión sónica que viaja a través de la mayoría de la canción. Todo sobre esta canción es íntimo y bastante emocional, tal y como Bono entremezcla inteligentemente vivas imágenes metafóricas de una mujer llamada Grace echándose a los hombros el peso del mundo con agudas imágenes líricas de la gracia como una forma de ser.